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La microbiota, o también llamada microbioma, es el conjunto de bacterias o microorganismos que colonizan la piel, el aparato digestivo -incluida la boca- y el aparato genitourinario. Como hemos visto en otros blogs, la variedad, calidad y cantidad de la microbiota y su adecuada interacción con las células de nuestro cuerpo son fundamentales para mantener un estado de buena salud, o en su defecto, en el desarrollo y evolución de cualquier enfermedad.

Una cuestión importante sería saber desde cuándo viven en y con nosotros esos microorganismos y cómo es que se van formando y modificando con el tiempo, para así poder influir de manera positiva en las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida.

Tras años de investigaciones, la comunidad científica ha llegado a la conclusión de que existen los siguientes siete momentos clave en la formación y evolución de la microbiota:

  1. Embarazo: La microbiota se empieza a desarrollar desde el embarazo, y es dependiente de la microbiota materna, por transmisión placentaria. Así, una microbiota materna sana significará un buen inicio para la microbiota del bebé.
  2. Vía de nacimiento: El segundo punto clave en la formación de la microbiota es la vía de nacimiento, de modo que la vía vaginal es la vía de nacimiento que se relaciona con el desarrollo de una microbiota potencialmente benéfica.
  3. Alimentación los primeros meses de vida: La lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses y continuada el mayor tiempo posible junto con la alimentación complementaria ha sido una de las estrategias para disminuir la incidencia de ciertas enfermedades agudas y crónicas. Esto es por diversos factores, entre ellos la microbiota transmitida de la madre al lactante a través de la leche materna. Así pues, si la madre tiene una microbiota sana, el bebé la tendrá. De ahí la importancia de la alimentación, estilo de vida y suplementación de la madre también durante la lactancia.
  4. Alimentación los primeros años de vida: Se ha demostrado que la microbiota intestinal que el niño tenga a sus 3 años de edad quedará en un 80% estable el resto de su vida. Es por ello que la alimentación y estilo de vida durante los primeros 3 años son importantísimos, pues programarán el estado de salud y enfermedad de su vida futura.
  5. Alimentación continuada: Los microorganismos que forman parte de la microbiota necesitan alimento adecuado para ellos. Principalmente se trata de fibra, que en adultos debería ser alrededor de 35 gramos diarios. Pero no importa solamente la cantidad, si no la calidad. De este modo, es necesaria la fibra de 25 frutas y verduras diferentes cada 5 días, algo difícil de alcanzar, pero no imposible. Dentro del combo Winbiota se incluye esta gran variedad de fibras.
  6. Estilo de vida saludable: Múltiples acciones impactan en la calidad de la microbiota, principalmente el uso de medicamentos, especialmente de antibióticos que claramente impactan de manera negativa en la microbiota y la simbiosis huésped-microbiota. También otro tipo de sustancias como el tabaco, alcohol, drogas, edulcorantes, azúcares refinados, colorantes, etc, impactan de forma negativa en la microbiota.
  7. La actividad física: por liberación de múltiples sustancias tendrá un impacto positivo en el desarrollo y evolución de la microbiota.

 

La evolución de la microbiota a lo largo de la vida humana.

Como hemos visto, en el ser humano la microbiota intestinal evoluciona a lo largo de toda nuestra vida, desde antes de nacer (en el embarazo) hasta la vejez. Mientras que la microbiota intestinal varía considerablemente en los recién nacidos, al envejecer tiende a mantenerse relativamente estable. En ese momento, la microbiota se caracteriza por una diversidad menor y la pérdida de importantes genes (especialmente aquellos implicados en la producción de ácidos grasos de cadena corta). Este debilitamiento general de la diversidad de la microbiota intestinal es concomitante con una mayor fragilidad de los individuos.

Pero no todo son malas noticias: los cambios que se producen en la microbiota intestinal son en parte evitables con un modo de vida adaptado. Dicho de otra forma: comer sano y mantenerse activo serían la mejor receta para conservar una microbiota intestinal sana toda la vida y si además puedes complementar tu alimentación con el apoyo de productos como Winbiota, consigues prolongar con mayor facilidad el estado saludable la microbiota.

Así es la evolución de la microbiota a lo largo de la vida humana.

Así es la evolución de la microbiota a lo largo de la vida humana.

Winbiota

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