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Nuestra microbiota intestinal es la más rica en microorganismos, más que la microbiota de cualquier otra zona de nuestro cuerpo.  ¡Contiene más de 200 especies de bacterias y otros microorganismos que, en conjunto poseen 150 a 200 veces más genes que todas nuestras células juntas! Esto significa que la gran mayoría de nuestros genes son bacterianos: somos 99% hechos de bacterias.

Los microorganismos que forman parte de la microbiota intestinal trabajan en relación estrecha con las células de nuestro cuerpo, una relación de “ganar-ganar”, de la que tanto ellos (los microorganismos) como nosotros obtenemos beneficios. Esta armonía entre la microbiota y el huésped se llama simbiosis, lo que conduce a un buen estado de salud. Según Wikipedia, el término simbiosis (del griego: σύν, syn, ‘juntos’; y βίωσις, biosis, vivir) se aplica a la interacción biológica, la relación o asociación íntima de organismos de especies diferentes para beneficiarse mutuamente en su desarrollo vital.

Cuando esta simbiosis perfecta se pierde estamos ante una situación de “disbiosis”. Esto es un desequilibrio entre los microorganismos que habitan en nuestro cuerpo y diversos aspectos de nuestro organismo. Así, esto ocurre no solamente por la calidad o cantidad de microorganismos que habitan nuestro intestino, si no por otras circunstancias como la permeabilidad intestinal, estrés oxidativo e inflamación crónica, aspectos especialmente influenciados por la alimentación, estilo de vida, uso de antibióticos, etc. El estado de disbiosis conduce invariablemente a alteraciones en la salud tanto a nivel intestinal como como también fuera del intestino, pudiendo provocar desde trastornos funcionales intestinales hasta enfermedades crónicas graves como:

  • Obesidad
  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Cáncer
  • Enfermedades autoinmunes (por ejemplo, dermatitis atópica, enfermedad de Crohn, Colitis Ulcerosa, Enfermedad Celiaca, etc.)
  • Enfermedades neurológicas y neurodegenerativas (por ejemplo, Autismo, Alzheimer, Parkinson, etc.)
  • Enfermedades psiquiátricas (Por ejemplo, depresión, ansiedad, etc.)

¿Cómo se puede mejorar la simbiosis?

Es decir, ¿cómo podemos mejorar la «convivencia» de los microorganimos de la microbiota intestinal y nuestras propias células?

Para tratar la disbiosis con frecuencia se recurre al uso de probióticos y prebióticos. Los probióticos se definen como microorganismos vivos que se administran con el objetivo de mejorar el equilibrio de microorganismos que conforman la microbiota intestinal. Los prebióticos son ingredientes alimentarios destinados a cambiar la composición y actividad de la microbiota intestinal del colon. Pero lo cierto es que esto no es suficiente.

Recientemente el científico Joel Doré y su equipo de colaboradores han puesto de manifiesto que para lograr el máximo beneficio se requiere mejorar el ciclo de simbiosis huésped-microbiota. Y precisamente en este objetivo se centra toda la gama de Winbiota, veamos en más detalle cómo es este ciclo.

 

Los 4 ejes del ciclo de simbiosis huésped-microbiota y Winbiota.

Este ciclo de la simbiosis huésped-microbiota incluye 4 ejes que influyen de manera notable en el correcto estado de nuestro organismo:

  • Microbiota
  • Permeabilidad intestinal
  • Estrés oxidativo
  • Inflamación de bajo grado.
    simbisis huésped-microbiota círculo vicioso

    simbisis huésped-microbiota círculo vicioso

Así pues, logrando una microbiota intestinal “buena” no es suficiente, tendríamos que darles a estos microorganismos el ambiente adecuado para vivir, tratando correctamente cada uno de los ejes de la simbiosis huésped- microbiota, gracias a una alimentación rica y variada en fibras, sin aditivos, de origen natural, con actividad física regular, evitar el uso de sustancias adictivas, adecuada suplementación, evitar el estrés, etc.

Los desarrolladores de Winbiota saben que en el mundo moderno, tener esta vida completamente libre de agresiones al ciclo de simbiosis huésped-microbiota para la mayoría de las personas resulta difícil o incluso imposible.

Es por eso que han desarrollado una amplia gama de productos que cubren cada uno de los 4 ejes, que ayudará a restaurar y mantener la simbiosis.

Todos los combos de Winbiota cubren los 4 ejes, pero además han sido diseñados cuidadosamente para adaptarse al estilo de vida y necesidades de cada cuerpo, pues cada organismo es único y requiere cosas diferentes.

Tienes 4 opciones, elige la que mejor se adapte a tu perfil:

  1. Winbiota Balance: Creado para la prevención de afecciones crónicas, al mejorar el tránsito intestinal, fortalecer el sistema inmunitario y mejorar el funcionamiento hepático, entre otros.
  2. Winbiota Intestinal Comfort:Indicado para aquellas personas que sufren de molestias y afecciones intestinales como diarreas, estreñimiento o distensión abdominal, reflujo gastroesofágico, acidez, indigestión, etc.
  3. Winbiota Energy:Este combo está pensado para quienes sienten que les falta energía y siempre le piden un poco más a su día a día. Gracias a su formulación enriquecida con guaraná y rhodiola, aporta el plus de energía que necesitan.
  4. Winbiota Relax:Hay ocasiones en los que el día a día nos provoca estrés y una notable fatiga mental, que provoca insomnio y cansancio. Para estos casos Winbiota añade  panax ginsengashwagandha que contribuyen a tratar la ansiedad y el estrés de manera natural.

Los combos de Winbiota han demostrado por sí solos mejorar la calidad de vida a través de una mejora de la simbiosis huésped-microbiota. Aun así, te recomendamos consumirlo en el contexto de un estilo de vida saludable, con una dieta sana y ejercicio regular para poder así obtener los máximos beneficios.

Winbiota

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