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El sistema digestivo es una red de órganos que trabajan en armonía para descomponer los alimentos que ingerimos en nutrientes esenciales para nuestro cuerpo mediante distintos procesos. Entre los aspectos fundamentales de este sistema se encuentra la motilidad intestinal, una función crucial que asegura que los alimentos sean procesados de manera adecuada y eficiente.

Motilidad gastrointestinal: ¿Qué es?

Se refiere al movimiento coordinado de los músculos presentes en las paredes del intestino. Estos músculos se contraen y relajan de forma sincronizada para impulsar el contenido intestinal a lo largo del tracto digestivo. Este proceso es esencial para el transporte adecuado de los alimentos y su posterior absorción de nutrientes en el torrente sanguíneo.

La motilidad gastrointestinal es un componente clave en la digestión y absorción eficiente de nutrientes. Cuando los alimentos son desplazados a lo largo del intestino delgado y grueso, se facilita la interacción con las enzimas digestivas y las estructuras especializadas para la absorción de nutrientes, como las vellosidades intestinales.

¿Cómo funciona la motilidad intestinal? 

Es un proceso regulado que involucra el sistema nervioso entérico. Este sistema nervioso autónomo se encarga de coordinar las contracciones musculares en el intestino, permitiendo que los alimentos sean empujados de manera adecuada.

Además, las hormonas y los neurotransmisores juegan un papel esencial en la regulación de la motilidad gástrica. La presencia de alimentos en el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado) estimula la liberación de hormonas, como la colecistoquinina y la motilina, que contribuyen a la coordinación del proceso.

Trastornos de la motilidad intestinal 

A veces, los movimientos de los músculos de las paredes del intestino pueden verse afectados por diversos factores, lo que puede conducir a problemas digestivos y malestar. Algunos de las síntomas más comunes incluyen estreñimiento, diarrea, hinchazón, dolor o ardor de estómago, cólicos o vómitos entre otras consecuencias.  

Ante la presencia de cualquiera de estos signos, es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. Abordar las alteraciones en la motilidad intestinal es fundamental para mejorar la salud digestiva y evitar complicaciones a largo plazo.

Cómo mejorar la motilidad intestinal

Mantener un funcionamiento digestivo adecuado es esencial para la salud general. Y para ayudarte a conseguirlo aquí tienes algunas estrategias para mejorar este aspecto:

Dieta rica en fibra 

Las frutas, verduras, legumbres y granos enteros pueden ayudar a estimular las contracciones intestinales y promover un tránsito intestinal saludable. También puedes incorporar suplementos a base de fibra, como Winbiota Powder, presente en todos los combos de Winbiota.

Hidratación adecuada

Beber suficiente agua es esencial para el aumento de la motilidad intestinal y prevenir el estreñimiento. Para aumentar la ingestión de líquido es buena idea tener siempre a mano una botella de agua e ir bebiendo cada poco tiempo

Evitar el estrés

El estrés crónico puede tener un impacto en el funcionamiento del sistema digestivo. Practicar técnicas de relajación, como la meditación o el yoga, puede ser beneficioso tanto para tu salud física como para tu salud mental.

 

Ahora que ya sabes qué es la motilidad intestinal y que desempeña un papel vital en el sistema digestivo. Mantener hábitos saludables y buscar atención médica si se presentan síntomas es crucial para promover una buena salud digestiva. En Winbiota, ofrecemos productos diseñados para apoyar el equilibrio de la microbiota y mejorar la función digestiva.

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